Christopher Lébedov
Shadow Time :: IN THE CITY :: Los Malos
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Christopher Lébedov
Nombre: Christopher Lébedev (Cris)
Edad: 25 años
Sexo: Varón
Clase Social: baja
Rango: Prostituto
Ocupación: Prostituto
Nombre de la mafia: Organizatsiya
Descripción: Mide 1'86 m. Posee un cuerpo bien definido, explícitamente formado por las manos divinas. Pelo largo y liso como la seda de un colo rubio desteñido y ceniza. Ojos expresivamente azules.
Viste de forma moderna, siempre al tanto de las nuevas modas. Su modo informal de vestir le quita un par de años. Suele llevar el pelo recogido en una coleta. Cuida mucho su imagen y su cuerpo.
Gustos: Las joyas, el sexo mezclado o no con el placer. La pintura y el body art.
Desagrada: La mayoría de sus clientes. La gente hipócrita que cree que por ser prostituto, no es persona y que por lo tanto no siente ni piensa. El frío. La indecisión.
Habilidades: Aún no he descubierto ninguna.
Personalidad: Social y amable, sonriente. La mejor definición de su carácter sería “moldeable”. Ya que cambia según el pedido del cliente, la persona con quien interactua y su estado de ánimo. Puede ir a los dos extremos. Ser demasiado arisco, brusco y agresivo, a ser un sumiso y obediente, ser un rebelde o deshacerse en sonrojos por cada tierna palabra. Siempre dependiendo, principalmente del trabajo.
Aunque en el fondo es un poco arrogante y vanidoso.
Historia: Sus padres murieron cuando él apenas tenía 2 años, dejándolo a cargo de su hermano mayor de 18.
Desde que tiene memoria, su hermano lo había acusado sexualmente. Hasta sus 16, los fines de semana eran los días en que explotaba su cuerpo vendiéndolo a sus amigos. De esa forma conoció las orgías, y todas las variantes del sexo.
Nunca supo cómo (nunca le interesó) pero para cuando cumplió 16 su hermano se había involucrado con la mafia, debiéndoles una gran suma de dinero. Como pago les entregó a Christopher, pero días después falleció misteriosamente.
Cris había llegado a un punto en su vida, en el cual no le importaba ser vendido, así que se dedicó a aprender todo lo necesario de su máster. Dos años más tarde, apareció Seth, y Cris se dedicó a curarle y enseñarle a portarse de forma sumisa. Pasaron los siguientes 7 años viviendo bajo el mismo techo y siendo las dos únicas y preferidas joyas de su máster.
Al aparecer Seth, el rubio empezó a tomar los encargos de clientes más violentos o sádicos, como modo de proteger al indefenso niño. Con el tiempo se convirtió en alguien sumamente resistente al dolor, y a ser muy demandado no sólo por su belleza si no por esa misma resistencia.
Todos los clientes conocen la única regla de oro; “No dejarle marca en el cuerpo” (exceptuando las del látigo)
Aunque no todos sus clientes son violentos, al igual que cualquiera que haga su trabajo Cris tiene infinidad de clientes diferentes durante una jornada.
Gracias a su máster acabó su secundaria y cursó los 3 años de su carrera como diseñador. Pero nunca se planteó dejar su trabajo, ni siquiera por amor o libertad como lo había hecho Seth. El problema es que no sabría que hacer con su vida.
En la universidad mantuvo una relación con un profesor, pero no resultó ser muy duradera ya que éste celaba mucho a Cris, y el rubio al ver temblar su poca libertad lo dejó. Las últimas palabras del hombre -que amó a su manera- lo empujaron a volcarse con tanto empeño en su trabajo.
“Ni siquiera necesitas el cartel de “se vende”, Cris. ¡¡Naciste para ser exclusivamente un prostituto!!”
En contadas ocasiones sale a la calle para cazar o ser cazado.
Extras: Es un mal cocinero, por lo que en general cocinaba Seth.
Es suke, aunque le vaya más ser el uke... pero la profesión dicta saber moverse por los dos lados.
Tiene depilada la ingle y las piernas, por fetichismo de algún cliente.
Canción: My Happy Ending de Mika
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Edad: 25 años
Sexo: Varón
Clase Social: baja
Rango: Prostituto
Ocupación: Prostituto
Nombre de la mafia: Organizatsiya
Descripción: Mide 1'86 m. Posee un cuerpo bien definido, explícitamente formado por las manos divinas. Pelo largo y liso como la seda de un colo rubio desteñido y ceniza. Ojos expresivamente azules.
Viste de forma moderna, siempre al tanto de las nuevas modas. Su modo informal de vestir le quita un par de años. Suele llevar el pelo recogido en una coleta. Cuida mucho su imagen y su cuerpo.
Gustos: Las joyas, el sexo mezclado o no con el placer. La pintura y el body art.
Desagrada: La mayoría de sus clientes. La gente hipócrita que cree que por ser prostituto, no es persona y que por lo tanto no siente ni piensa. El frío. La indecisión.
Habilidades: Aún no he descubierto ninguna.
Personalidad: Social y amable, sonriente. La mejor definición de su carácter sería “moldeable”. Ya que cambia según el pedido del cliente, la persona con quien interactua y su estado de ánimo. Puede ir a los dos extremos. Ser demasiado arisco, brusco y agresivo, a ser un sumiso y obediente, ser un rebelde o deshacerse en sonrojos por cada tierna palabra. Siempre dependiendo, principalmente del trabajo.
Aunque en el fondo es un poco arrogante y vanidoso.
Historia: Sus padres murieron cuando él apenas tenía 2 años, dejándolo a cargo de su hermano mayor de 18.
Desde que tiene memoria, su hermano lo había acusado sexualmente. Hasta sus 16, los fines de semana eran los días en que explotaba su cuerpo vendiéndolo a sus amigos. De esa forma conoció las orgías, y todas las variantes del sexo.
Nunca supo cómo (nunca le interesó) pero para cuando cumplió 16 su hermano se había involucrado con la mafia, debiéndoles una gran suma de dinero. Como pago les entregó a Christopher, pero días después falleció misteriosamente.
Cris había llegado a un punto en su vida, en el cual no le importaba ser vendido, así que se dedicó a aprender todo lo necesario de su máster. Dos años más tarde, apareció Seth, y Cris se dedicó a curarle y enseñarle a portarse de forma sumisa. Pasaron los siguientes 7 años viviendo bajo el mismo techo y siendo las dos únicas y preferidas joyas de su máster.
Al aparecer Seth, el rubio empezó a tomar los encargos de clientes más violentos o sádicos, como modo de proteger al indefenso niño. Con el tiempo se convirtió en alguien sumamente resistente al dolor, y a ser muy demandado no sólo por su belleza si no por esa misma resistencia.
Todos los clientes conocen la única regla de oro; “No dejarle marca en el cuerpo” (exceptuando las del látigo)
Aunque no todos sus clientes son violentos, al igual que cualquiera que haga su trabajo Cris tiene infinidad de clientes diferentes durante una jornada.
Gracias a su máster acabó su secundaria y cursó los 3 años de su carrera como diseñador. Pero nunca se planteó dejar su trabajo, ni siquiera por amor o libertad como lo había hecho Seth. El problema es que no sabría que hacer con su vida.
En la universidad mantuvo una relación con un profesor, pero no resultó ser muy duradera ya que éste celaba mucho a Cris, y el rubio al ver temblar su poca libertad lo dejó. Las últimas palabras del hombre -que amó a su manera- lo empujaron a volcarse con tanto empeño en su trabajo.
“Ni siquiera necesitas el cartel de “se vende”, Cris. ¡¡Naciste para ser exclusivamente un prostituto!!”
En contadas ocasiones sale a la calle para cazar o ser cazado.
Extras: Es un mal cocinero, por lo que en general cocinaba Seth.
Es suke, aunque le vaya más ser el uke... pero la profesión dicta saber moverse por los dos lados.
Tiene depilada la ingle y las piernas, por fetichismo de algún cliente.
Canción: My Happy Ending de Mika
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